Etiqueta: fumar

El uber de un solitario neón

Ojalá pudiera incluir la música de sintetizadores en alguna parte, pero no sé cómo. Este es uno de esos momentos vergonzosos cuando la mitad de una anécdota sólo ocurre en la cabeza y la otra mitad está severamente distorsionada por algo: la noche, el alcohol, la nicotina, las risas de las muchachas que caminan en tacones y faldas pero súbitamente se ponen a llorar, y abrazan a su novio, y quien sabe por qué enloquecida razón balbucean de sus familias y sus gatos, y dicen que están muy agradecidas y lo van a demostrar, ahí mismo, en la calle...

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Correr, huir de la muerte, para principiantes

Publicado originalmente en LJA. En un episodio de BoJack Horseman, quizás era un final de temporada, el caballo fumador y alcohólico corre, suda, tose en una calle empinada. De un momento a otro quiere hacer ejercicio, quiere cambiar. Necesita demostrarle a otros, también necesita demostrárselo a sí mismo, que no es un agente de la ruina, un agujero negro que chupa toda la esperanza o, como diría algún locutor de voz tersa en la radio, una personita tóxica, un vampiro de la buena vibra y las emociones. Baño de dopamina para cambiar el sentido del corazón y huir de...

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Las noches secuestradas

Publicado originalmente en La Jornada Aguascalientes Extraño, esta tarde, ciertas noches secuestradas por el ritmo inexorable de un libro. Cuando era más joven, y no sé por qué se me ocurre esto, era más fácil leer. Viene la construcción de la imagen, de la mentira: noches de pie, a un lado de la ventana, iluminado por algún farol, cigarrillo encendido. Cuando no tenía un hogar y mi destino era incierto, estaba solo y no lo estaba, porque siempre tenía un libro entre las manos. Literatura de evasión, o literatura de supervivencia. Las historias que cuentan los viejos sabihondos para...

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La noche se va

Y no soy el de antes Creí que las madrugadas largas, de cigarrillos consumidos, y escándalos urbanos y nocturnos, durarían toda la vida. Hola, lugar común: el ruido del televisor desafía al de una máquina de escribir. Tamborileo los dedos. Nomás falta el whiskey, la maldita rubia, el amante invertido, el negro amable. En mi ficción de lugares comunes que se repiten descaradamente, soy el animal más peligroso de todos: The middle age white man. Ja. Escribir. Esos eran mis sueños infantiles y ñoños de lo que era ser un escritor. Ya que estamos en esas: ten cuidado con...

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Relato de los bichos que me encontré en Villahermosa

Villahermosa, rodeado de pantanos y humedad, es un pozo de criaturas exóticas. En mis visitas previas, la verdad, sólo me encontré con unos moscos que me comieron los brazos enteros el día que fui a “La Venta”. Los dos días siguientes, tuve que soportar la comezón de mis brazos rojos. Sin embargo, esta vez más bichos se aparecieron, sobre todo ese que creía un mito: la cucaracha voladora, de cabeza blanca. La primera la pisé por error, en una de mis excursiones por salir a fumar al Garage. La segunda, la descubrí justo a la derecha, contra la reja...

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Crónica de los propósitos y la nube verde

Termina el año y se ve en el cielo una nebulosa verdosa que cubre el cielo, esa nebulosa gira alrededor de todo el mundo y como una enfermedad, se propaga rápidamente. Nadie sabe como, si es por aire o es por salivita. También es una ETS. Se mete si respiras; si alzas la mano e intentas tocarla, no obtendrás nada, pero se te meterá por los poros. Ya que la enfermedad esta adentro, hace raíces y crece como una planta, alimentándose de tu sangre y de tu médula. Escucharás voces que dicen: baja de peso, paga tus deudas, sé...

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Capítulo de las vicisitudes de un fumador

Ya saben que los cigarros subieron a 37 pesos y ya escucharon a los fumadores quejarse de esta medida anti-económica para uno de los pocos vicios legales que el hombre puede obtener en este país. No sólo eso, sino que hace poco –relativamente– nos quitaron los espacios donde podíamos fumar a gusto. Nos han quitado la costumbre de fumar en un Vips o en un Sanborns, por ahí de las diez de la noche, después de la cena y de pedir uno de sus cafés calcetinudos qué de costumbre, se aceptan como el mejor café del mercado. Agréguenle a...

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Crónica del regreso

Esta mañana regresé a mi oficina. Ese cuarto que no tiene vista si uno se asoma por la ventana, sólo persiste una pared gris que le pertenece a un vecino. El hombre de madera está lleno de polvo, igual que los monitores y las bocinas. Cosa extraña, sí cerré ventanas. Es que no sé como funciona el polvo, perdóname madre. Mi cacto sigue con vida, creciendo como lo haría alguna planta en un planeta desconocido. Mientras estábamos rumbo a la central de autobuses, miré las calles de Villahermosa y pensé lo fácil que sería que existiera vida en otros...

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Vivir de noche

Como aquí no existe el tiempo, mi cuerpo reacciona más normal que lo acostumbrado. Normal: dígase a vivir de noche, leer de noche, escribir de noche, mirar fotografías y películas de noche, escuchar a los vecinos que viven de noche como yo (que son pocos, uno, dos, en quién sabe qué casa) y comer de noche. En las tardes trabajo y desayuno. No es saludable, no se lo recomendaría a nadie. Me estoy pasando la comida más importante para el ser humano. Como frutas, exagero en las verduras que sí me gustan, tomo algo de jugo, como bien, porque...

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Respirar el texto

Ese viaje interno que hice por las raíces del árbol, me presentó un montón de detalles y números. Uno de ellos, es que tengo un amigo escritor con el que llevo más de cinco o seis (tal vez siete) años platicando intermitentemente. Tan pronto me di cuenta de que llevábamos años de conocernos, abrí una ventana en google talk e hice lo que debía hacer: “Chinga tu madre”. Send. Casi siempre lo trataba de usted, porque es uno de esos buenos escritores y a mi me intimidan los buenos escritores. De verdad. Pero bueno, ya era hora de mandarlo...

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