21 de Noviembre 20XX:

Mateo, el carnicero 2048, es un sujeto valioso pero le falta estómago. Cuando descubrió la verdad de lo que estábamos matando, perdió las fuerzas y el propósito. No es la primera vez que nos pasa, muchos carniceros se descubren como unos pusilánimes, unos cobardes sin remedio, por eso empezamos el ejercicio de la matanza vendando a nuestros prospectos. Sólo de ese modo sabemos, antes de que su cabeza los traicione, si tienen el instinto para matar. De mí depende si quiero seguir descubriendo al asesino. En el caso de Mateo, hemos descubierto a alguien con un talento natural para la Habitación de los hambrientos. Aunque cuando le quitamos la venda dejó de tener estómago, vale la pena seguir intentándolo unos días más.

Si no entiende razones, lo desecharemos como a los otros.

Decidí darle a Mateo unos días de descanso. No matará pero debe estudiar el libro de Antonio Lumbalgia con mi supervisión, así como los videos que hemos grabado donde mata a las criaturas. También se le educará en preparar los cortes mientras se decide a liberar al asesino que es por naturaleza. El carnicero 2048 debe aprender a separar correctamente las tenazas de las escamas. Eso le enseñará a familiarizarse con las criaturas, con el proceso, y quizás eso le recuerde el placer de matarlas para el consumo nuestro y de nuestros clientes, que tanto ansían la carne.

Creo que tres días bastarán para notar algún progreso. Eso espero o perderé a alguien con el potencial de ser uno de mis mejores carniceros.