Treinta libros es un ejercicio de 30 días para recomendar libros que has leído. Uno a la vez.

No lo desprecio, no lo odio, no lo aborrezco, sólo me parece muy aburrido.

Este lo tengo registrado en la memoria como el primer libro del cual me saltaba páginas enteras para saber qué pasaba después.

También es el primer (y único) libro con el que me sorprendí despertándome y limpiándome el hilo de baba. No es que fuera tan aburrido que llegaba a lo soporífero (Uh… bueno, la neta sí). Yo deseaba, como todos, ver el maldito dragón… el problema es que los enanos cantaban mucho. Si querían beber otra copa cantaban una canción, si querían limpiarse la ropa cantaban una canción, si de repente se acordaban de alguien cantaban una canción y las canciones las recuerdo como páginas enteras del libro.

Yo registraba a los enanos en la literatura fantástica como los guerreros por excelencia y resulta que se presenta un príncipe enano con sus compañeritos enanos, y lo único que hacen es un show de Broadway. No lo he vuelto a tocar desde la primera vez que lo tomé (hace unos quince años, mínimo) y apuesto a que si lo toco probablemente esta vez pueda leerlo sin que me duerma. Sí, probablemente pueda.

Sin embargo, el Señor de los Anillos me gusta mucho. Je.