Arróbame por partes.

Fest, soy un escritor amateur que, por su falta de experiencia en estos tópicos, quiere hacerte un par de consultas:
Di una vuelta por tu tienda virtual y me pregunto por qué decidiste manejar tus libros de manera independiente. ¿Es una cuestión ideológica? ¿Las editoriales no están dando oportunidades a nuevos autores? y, por último, ¿se venden esos libros? es obvio que no por decenas, pero, quiero decir, ¿dejan para unas cheves de vez en cuando?.
Gracias por tu atención, de antemano. Saludos.

¿Es una cuestión ideológica?

No exactamente. Metí un par de concursos (Hace más de diez años) y mandé a un par de editoriales. No gané los concursos (en ese entonces, he descubierto, la microficción era de poco interés en el mundo editorial… hoy es un BOOM en México y me estoy dando de topes en la pared). Algunos editores me dijeron que cobraban por leer mi libro, y además, luego me cobraban por imprimirlo. Otros eran más buena onda–: Te cobramos una lana por imprimirlo y ya –En aquel entonces ya tenía escritos muchos cuentos y una novela, y como el blog era medianamente popular, la gente me preguntaba–: ¿Cuándo imprimes algo para comprártelo? –Así que metí por Lulu, que era lo más baras, sin arriesgarme con quedarme con cuantos libros no se vendieran y además, que se vendieran los que se tuvieran que vender.

En el primer mes de Lulu, me alegra decir que se vendieron 40 libros aunque esto fue hace muchos, muchos años.

¿Las editoriales no están dando oportunidades a nuevos autores?

No lo sé. Hace unos meses hablé con un editor y el pobre cabrón estaba sufriendo para mantener su editorial a flote (Hey, hey, pobre cabrón porque es mi cuate. Por eso me doy esa libertad). Cobraba, en precio de cuates, una lanísima por imprimir uno de mis libros. Si ahorrara unos dos meses saco la lana para uno, pero es lo mismo: Tendría mil libros ahí, tal vez vendería cien, doscientos si tengo suerte, ¿y los otros ochocientos? ¿Por qué voy a gastar tanto dinero por mil libros? ¿Por qué voy a gastar tanto dinero por cien? ¿Y por qué tengo que estar como vendedor ambulante vendiéndolos?

La tinta digital tal vez tardará un par de años, otros tres posiblemente, en entrar a Latinoamérica-México como una opción. Las editoriales más grandes ya están coqueteando con la idea de vender libros de manera digital pero cometen la estupidez de querer sacar los 200 pesos o 300, en los que venden cada libro. Eso mismo sucede en España.

No sé si en México las editoriales están dando o no muchísimas oportunidades a los autores nuevos. En eso te soy honesto. ¿Qué defines como oportunidad? ¿Estás pensando en el sueño norte-americano donde un editor te descubre y decide gastarse una lana para imprimirte? ¿O es, acaso, esas pláticas que ya he tenido con ciertos editores acerca de imprimir un libro? Conozco buenos editores y he hablado con algunos, y siempre mencionan lo difícil y costoso que es el proceso. Un libro se imprime con dolor, con sangre, como si fuera un niño saliendo de las entrañas, lo cual es… por una parte, una exageración, un ridículo, y por otra parte, es algo romántico y tentador. Tanto el autor como el editor adoran más el libro que trabajaron juntos para sacar y ese momento en que se da el vinito, y la mesa redonda del autor se convierte en un momento mágico.

Sin embargo, con toda esa magia, no me gustaría ver cajas de mi libros arrumbadas ahí… y eso no tiene que ver con el talento literario, con la capacidad del negociante, con lo que quieras. Simplemente se arrumba ahí porque no todo mundo tiene dinero para comprarle a un desconocido su libro, a ver qué tal está y menos en un país donde las letras son un sueño quijotesco. Donde las letras no pueden ser profesión más que para unos cuantos que están de necios y un hobbie para los profesionistas, burócratas, que están aburridos y se pusieron a, pues, hacer lo que la mayoría de la gente aburrida hace-: Buscarse la mitad artista.

En mi caso prefiero no gastar. Lo que me quieran comprar, que me lo compren los lectores. No me vendo, simplemente me regalo: Casi todo lo que está en la tienda, está disponible en el blog. Si alguien me compra por un descuido, que le cueste 30 ó 50 pesos, que son, pues, suficientes para un par de cervezas.

A lo que voy con tu tercera pregunta: ¿Se venden esos libros?

Sí, vendo alrededor de unos diez o quince libros por mes, lo cual me parece decente para que estén en español de México, puestos en tiendas americanas. Se venden sin necesidad de hacer marketing de algún tipo y la gente me está leyendo. He encontrado nuevos lectores entre las personas que me leen, gente que busca platicar conmigo, lo cual es agradable, porque quiere decir que mis historias de algún modo les provocan curiosidad acerca del autor.

Dejan para unas chelas, pero el método de pago es complicado, porque Amazon te manda un cheque a tu casa el cual tienes que depositar y te cobran una comisión (chafón) y en la otra tienda (como en la personal) me depositan directo a mi cuenta de paypal, lo cual está bien.

Olvidaba decirte que sacar un libro a través de tiendas digitales es un proceso más difícil y laborioso para el escritor que en un país romántico, en la mente de quién sabe quién, sólo se dedicaría a escribir y ya. En un libro así no tienes un editor que te corrija los errores que ya pasas dos o tres veces y sigues sin ver, o que sugiera ideas para enriquecer el texto, no tienes diseñador para que haga el formato ni la portada y no tienes publicistas, ni cuates, que te estén ayudando con las presentaciones del libro. Sin embargo, vivimos en el internet. Con un poco de insistencia, paciencia y trabajo, es posible autoeditarse y entregar un libro de calidad.

Espero que eso responda algunas dudas.