José no dejaba de hablar. Yo lo veía a través de la mesa, entre él y yo algunas cervezas a medio tomar, platos vacíos de botanas que ya han sido consumidas por completo, algunos ceniceros con cigarros a medio fumar. Estábamos en la cúspide de una comida dominguera familiar. A unos pasos, varios señores se pelean por el control del asador, el iPod de alguien suena al fondo: Jason Mraz, se nota que estamos en la onda.

“… y es por eso que la Selección, aunque ganó la Copa de Oro, no va a clasificar para el Mundial. Así que lo siento por todos los hinchas que creen que una ganada asegura la otra…”

Bueno, bueno, ya basta de hablar de soccer. -interrumpí a José.- Oigan güeyes, necesito un poco de ayuda.

¿Ayuda? ¿Qué tipo de ayuda? – dice mi primo con cara de susto.

No es de lana, así que ni me pongas esas jetas, Manuel. – decidí mirar hacia el otro lado de la mesa, no tengo paciencia para numeritos familiares.- Lo que necesito es diferente. Necesito que me ayuden con ideas. Resulta que El Árbol me invitó a escribir algo para su blog. Me tiene muy contenta la invitación, pero ha pasado el tiempo y las musas no me visitan y arghhh.

Ja ja ja. – Reconozco la risa de Lorena, la hermana gemela de Manuel.- ¿Y cuál es el problema? Mi recomendación es que te sientes frente a la computadora y escribas lo que venga en mente.

Esa es la cuestión. Nos pidió un tema específico. El mío es “Los Cerditos”. Y la idea es que el texto se base en ese tema.- Le respondí sin confesarle que ya había intentado sentarme a escribir, sin pasar del título. A las cinco palabras ya estaba mejor perdida en mi RSS.

¡Ya sé! ¿Porqué no hablas de la taquería esa que nos gusta ir? Se llama Los Cerditos y es deliciosa. Esa, la que está ahí en Revolución por… por… bueno, ¿ya saben cual? A la que fuimos esa vez que Marcelo nos presentó a su novia nueva, la de las boobs.

Ahora es el turno de la novia de José de interrumpirlo:

Mi amor, la taquería que dices es “Los Cochinitos” no “Los Cerditos” así que no seas pendejo. Y no era su novia nueva, era la novia de su hermana, Juanita y Marisol son la pareja, no Marcelo. Marcelo sólo andaba de payasito porque sabe que nunca se va a conseguir una vieja así.

OK, OK, todos, gracias por esas ideas, pero no me están sirviendo. La verdad es que no quiero escribir de taquerías, parejas lesbianas o boobs recién aumentadas. Quiero algo relevante, interesante, nuevo. Que la gente quiera leer.

Pues si lo que quieres es un tema de actualidad, podrías hablar de la influenza porcina. Siempre puedes hablar de puerquitos, cerditos y cochinos. Además de gente apanicada, teorías de conspiración, desabasto en las farmacias y demás explotación al respecto.

Gracias Pablo, es una buena sugerencia, sólo que está medio de hueva ¿no crees? Digo, además de decirle a la gente que cuide su salud y siga las recomendaciones para evitar contagios y pánicos ¿qué puedo decir? Ese tema no me late nada, ni siquiera escribí sobre él cuando pasamos el puente de mayo secuestrados en nuestros hogares suplicando por mascaritas cubrebocas.

Podrías contar anécdotas sobre la influenza que no sean específicamente de la influenza.- Lorena de nuevo, siempre tiene algún pedazo de trivia interesante.- Por ejemplo, ¿sabías que Afganistan puso en cuarentena a toda su población de cerditos? Lo chistoso es que el país entero tiene un sólo cerdito. Resulta que están prohibidos, así que el que tienen está en el zoológico. Lo muestran como una especie de animal exótico. Unos meses después lo regresaron ahí a su jaulita y ya de nuevo lo pueden visitar los afganitos y afganitas que van al zoo.

-¡Eso no puede ser cierto!, ¿sólo tienen uno? ¿en todo el país? Nah, no te creo nada, a ver, mejor pásame el chicharrón en salsa verde y celebramos que acá los cerditos no están prohibidos.

Mientras todos se hacían sus taquitos, algunos de chicharrón, otros más de rajas con queso, yo pensaba en dos cosas: ¿a qué hora sacan las carnes? Y ¿de qué demonio voy a escribir mi texto?

Eso del zoológico está vaciado, Lorena, no dejes que Manuel te agobie con su ignorancia. Manuel, qué bueno que estás guapo porqué eres re menso. No, yo creo que hay que hablar de algo mucho más “light”, ¡diablos! Ojalá me hubiera tocado algo más sexoso.

Aaaaaahhhh!, pues si quieres algo más sexoso y sobre cerditos, recuerdo que me llegó un mail que decía que los orgasmos de los cerdos duran algo así como varias horas. ¡Horas! De eso seguro que podrías escribir.- responde Manuel

A José se le iluminó la cara: “¿Horas?, ¡No manches! ¡Yo nunca había oído eso! Casi escupo el bocado. Pero, a ver, ¿cómo saben? Digo, ¿cómo lo miden?”

Pues a lo mejor se les ve, estan cogiendo así normal y de pronto se les ponen los ojitos de huevo… pero yo leí que es sólo media hora, no “horas”.- dice Pablo, sonriendo.

“Sólo media hora” Jajaja, qué menso eres. ¿Cómo que sólo? Yo si he leído ese mail y creo que está lleno de basura. Prometo que luego voy y lo busco en la enciclopedia.

No, Lorena, ¿cómo que la enciclopedia? Eso es como del siglo pasado, ¿no? Además, tampoco voy a hablar de orgasmos de chanchitos, ni de ningún otro animal.

“¿Ni siquiera de animales como Pablo?” Me guiña el ojo José. Pablo se levanta discretamente de la mesa. Yo escupo mi refresco, respiro y después intento seguir hablando como si nada.

Ejem, ah, si, jajaja. No, de ningún animal, gracias. Pero ahora que lo mencionas, hay puerquitos muy famosos. Podría hablar de Babe, aunque no sé si todavía la gente recuerde la película. Es más, ahora que lo pienso yo ni la vi.

Si, si, también está Puerquito, el de Winnie the Pooh, o Porky, el puerquito ta-ta-tar-ta-mudo. Podrías terminar diciendo: “y eso es todo, amigos”.- Rebecca, la novia de José, siempre demuestra su poca imaginación. No es que me caiga mal, pero me aburre mucho.

Podría ser eso, Rebecca, ahí te aviso cuando lo publiquen.

Napoleón se llama el puerquito de “Rebelión en la Granja”, ya que andamos hablando de cerdos famosos.

¿Famosos?- dice José- ¿Qué diablos es Rebelión en la Granja”, si es película yo creo que esa me la perdí.

Ah que pendejo e inculto eres, me cae, José, qué penita que me das. “Rebelión en la Granja” es un libro famosísimo, de George Orwell. ¿Te acuerdas que nos dejaron leerlo en la prepa? Pues a mi me encantó y además todavía me acuerdo de los personajes, incluyendo Napoleón, el cerdo. – Lorena hablando con tono de exasperación. Es molesto cuando se enoja, habla con la voz toda aguda, insoportable.

Yo me acuerdo de Wilbur, el de la película de la arañita… ¿cómo se llamaba? Ah si, Charlotte. Yo vi la caricatura de niña y el año pasado, creo, sacaron la película. – A Rebecca no le gusta estar fuera de la conversación, mientras dice esto le prepara más tacos a José, yo sé que es su estrategia para mantenerlo con la boca ocupada, calladito.

¿Cómo ves? ¿Alguna de estas ideas te resulta interesante? -dice Manuel entre bostezos

No lo sé, creo que ya hablé más de cerdos, puercos y cochinos de lo que quisiera. Mejor cambiemos de tema ya. Voy a darle otra pensada y luego decido de qué escribir. Por lo pronto, voy por los chorizos, ¿quien quiere?

Yo.

Yo.

Yo también uno.

Yo una chela.

Oink.

Muy chistoso, José.

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Alice, de alicedice.com es modelo ’75 y jamás ha necesitado refacciones. Disfruta el sentido del humor, frecuentemente escucha conversaciones ajenas y entre sus pasatiempos está coleccionar proverbios que se contradicen y fotografiar a su mascota, Mac.