Esta es una traducción del siguiente artículo: Is twitter TOO good?, escrito por Kathy Sierra para el blog: Creating Passionate Users. Este artículo se hace de acuerdo con la licencia Commons Creative 2.5. Si hay algún problema con la traducción y se te ocurre una mejor idea para traducir ciertos términos, déjalo en los comentarios.

Twitter me espanta. A pesar de su popularidad, le veo al menos tres problemas: 1) es un ejemplo casi perfecto del principio psicológico de recompensa intermitente, el elemento clave para las máquinas tragamonedas. 2) El fuerte “sentimiento de estar conectados”, los twitteros engañan a su cerebro pensando que tienen una interacción social significativa, mientras que otra parte (antigua) del cerebro “sabe” que algo crucial para la supervivencia humana falta. 3) Twitter es otro –potencialmente más dramatico– contribuyente a los problemas de estar en modo multi-tarea todo el tiempo… no puedes estar en twitter (o mandando e-mails, o chateando, por supuesto) y simultáneamente estar pensando profundamente y/o de manera fluida.

[Aviso: En esta ocasión estoy en la MINORÍA… pareciera que es uno contra cien, favor Twitter, así que probablemente estoy muy equivocada (sin embargo, no evita que lo intente). Y esta entrada es un compendio de varias entradas anteriores relacionas al tema]

Analizaré cada uno de los tres puntos con más detalle:

La maquina traga-monedas de Twitter.

Uno de los descubrimientos más importantes de Skinner, es que el comportamiento reforzado intermitente (distinto a consistente) es más difícil de extinguir. En otras palabras, las recompensas intermitentes le ganan a las ganancias predecibles. Esto es una base del entrenamiento a los animales, pero también aplica a los humanos… por lo cual las máquinas traga monedas llaman tanto la atención, y uno no tiene que estar adicto para sentirlo.

Comentario de un artículo acerca de las multitareas, en Time:

Patricia Wallace, una tecno-psicóloga,…cree que parte del encanto del e-mail –tanto para adultos como adolescentes–, es similar al de una máquina tragamonedas. –Con ello tienes un refuerzo variable e intermitente –explica–. No estas seguro de que recibirás una recompensa todo el tiempo o cada cuanto, así que continúas jalando la palanquita.

El sentimiento de estar conectados.

El mayor beneficio que la gente parece alcanzar con Twitter, es la habilidad para sentirse más conectados con otros. Lisa de Carson Systems lo pone así, en un comentario a la defensa de Twitter que hizo Tara Hunt:

“Twittear llena los vacíos de manera aterradora… permite grabar los sentimientos de nuestros amigos, las locaciones geográficas y las acciones como si estuviéramos ahí. Eso de verdad nos hace sentir conectados”

¿De verdad, esto es bueno?

Probablemente, sí. Tal vez para la mayoría. Pero creo que vale la pena una mirada crítica a una respuesta automática de estar-conectado-siempre-es-implícitamente-bueno. El neurobiólogo Thomas Lewis, de la UCSF, clama que si no somos cuidadosos, podemos engañar a nuestro cerebro para hacerle creer que tenemos una interacción social verdadera –algo crucial y antiguo para la supervivencia humana– cuando en realidad no es así. Esto lleva a una disonancia cognitiva agotadora (a nivel inconsciente), donde sólo obtenemos una parte de lo que el cerebro cree necesitar, pero no lo necesario para cubrir esa cualquier-cosa-inefable-que-los-científicos-no-han-descubierto-por-completo-pero-tal-vez-huelen. El neurobiólogo no hablaba exáctamente de Twitter… atendí a su plática en la Conferencia de Asuntos Mundiales, y hablaba del e-mail, el chat, e incluso la televisión (el cerebro reconoce que mira “gente”, y siente que esta teniendo una conexión social (BUENO), pero sabe que algo falta (MALO).

El Doctor Lewis citó un montón de estudios que no anoté, así que pueden no tomarme en serio. Además, estoy extendiendo los problemas del e-mail y el chat hacia Twitter. Sin embargo, parte de los motivos de los que habla son que nuestro cerebro ha evolucionado con una habilidad innata para interpretar el lenguaje corporal, las expreciones faciales, el tono de voz, etcétera. Nuestro cerebro espera estos canales de información y se alerta cuando una interacción social parece estar ahí, pero las piezas innatas parecen estar perdidas.

Repito, esto no significa que no valga la pena o que sea altamente valioso para la gente estar conectada a familiares y amigos lejanos, solamente digo que es necesario echar un vistazo a si esto no es un engaño para algunos individuos, valorando más una falsa sensación de “Conexión” e ignorando conexiones de relaciones en la vida real.

Un café con tu vecino de a lado podría hacer más para tu cerebro que mil actualizaciones dentro de Twitter.

Mientras que esta discusión es interminable, y es lo mismo que dicen algunas personas acerca de la televisión, no lo hace falso. (Hay un estudio de un pueblo retirado en Canadá cuyo CI colectivo se fue para abajo una vez que la televisión por cable se instaló ahí… Lewis lo cita en sus pláticas, sin embargo no puedo encontrar la referencia en línea).

Irónicamente, servicios como Twitter estan fomentando un sentimiento de no estar conectado a un grupo de personas de manera simultánea, alimentando el temor de no estar en onda. Dando importancia a estar “actualizado constántemente”, se amplifica un miedo de pérdida si no estas checando Twitter (o Twitteando) con la suficiente frecuencia.

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Twitter es la mejor/peor causa de atención parcial.

De un post escrito con anterioridad:

Lo peor, es que esta masacre nos detiene de hacer la única cosa que nos hace más félices… estar en el flujo. El flujo requiere profundidad de pensamiento y enfocar la atención que los cambios de contexto detienen. Estar en el flujo es un reto a nuestro conocimiento y habilidades, y es muy diferente de actividades sin necesidad de pensamiento que podemos hacer en multitarea (comer y ver la tele, etc.). El flujo significa que necesitamos cierta cantidad de tiempo para cargar nuestro conocimiento y habilidades en el RAM de nuestro cerebro. Y entre más interrupciones pequeñas o grande, menos tenemos la oportunidad de llegar ahí.

No sólo nos estamos deteniendo a nosotros mismos de alguna vez estar en el flujo, estamos deteniéndonos para ser realmente buenos en algo. De volvernos expertos. Científicos que estudian el cerebro ahora nos dicen que ser un experto no es un asunto de ser un prodigio, sino de tener la capacidad de enfocarnos.

Ya estamos viendo un rechazo a la saturación de información, y parece que una gran cantidad de inversiones a la Web 2.0 serán a compañías que prometen ayudarnos en tenernos/mantenernos organizados. Debe haber una razón para que 43 Folders sea un blog dentro del Top 100, y tiene que ser algo más que la guapura de Merlin Mann. ;)

Mucha gente esta hablando de esto, y tal vez nadie lo hace con más elocuencia que Linda Stone:

Prestar una atención continua y parcial es prestar atención parcial — CONTINUAMENTE. Esto se motiva por un deseo de ser un nodo VIVO en la red. Otra manera de decirlo es que deseamos conectar y estar conectados. Queremos escanear efectivamente la oportunidad y estar óptimos a las mejores oportunidades, actividades, y contactos, en cualquier momento. Estar ocupado, estar conectado, es permanecer con vida, ser reconocido y de importancia. Prestamos una atención continua y parcial en un esfuerzo DE NO PERDERNOS NADA. Es estar siempre prendido, en cualquier lugar, cualquier hora, cualquier comportamiento que envuelva un sentimiento artificial de crisis constante. Estamos siempre en alerta cuando prestamos atención continua y parcial. El sentimiento artificial de crisis es más típico en este tipo de atención que hacer de multi-tarea.

Conclusiones:

¿Pienso que Twitter tiene sus beneficios? Claro, y Tara hace un gran trabajo al definirnos (aunque no todos concuerdan que estos son beneficios, lo son para ella y es lo que importa).

¿Pienso que la gente puede usar Twitter de manera responsable, sin que se salga de control o que se vuelva una distracción exagerada, o que fomente el mismo tipo de voyerismo de los periódicos y TV amarillistas tan populares en Estados Unidos (N. del T. y México)? Si, definitivamente.

Sólo digo que más allá de estar a la moda, debemos considerar cuanta atención (constante) se pierde o deseamos sacrificar.

No soy la persona ideal a la que esta dirigida Twitter –soy una solitaria por naturaleza. No quiero estar tan conectada. Y también soy de la opinión que me gusta conservar algo de misterio. No quiero saber tanto de tanta gente, y estoy segura que no quiero que la gente sepa tanto de mi… trivial o lo que sea. Así que, eso me pone en la minoría, y mis temores hacia Twitter probablemente estan basados únicamente en los rasgos –melindrosos y poco comunes– de mi personalidad.